jueves, 31 de agosto de 2017

Julio Verne para niños y jóvenes


popularlibros.com

Comentar a sus hijos que deben leer a los clásicos les pondrá cara de póquer. Es una lástima que autores como Julio Verne (1828-1905) se estén arrinconando a favor de los autores contemporáneos de éxito. No es que aconsejemos que su hijo deje a Harry Potter para acudir a la lectura obligada de Verne o de otros autores clásicos. Más bien, es una recomendación sana a que amplíen su catálogo de lecturas con historias que les sorprenderán por lo ingeniosas e imaginativas que siguen siendo a pesar de tener  más de 150 años.

En el caso de Julio Verne, además, se da la circunstancia de que creó (inconscientemente) todo un género literario. Se dice que es, junto a H. G. Wells, el inventor del género de la ciencia-ficción. Aunque al autor le gustaba más considerarse un divulgador de la ciencia, encantado con los progresos tecnológicos de su tiempo, deseaba que estos conocimientos llegasen a los más jóvenes y al mayor número de personas. Esa fue su principal motivación para acercarse a la literatura, pues provenía, por imposición paterna, del gris y aburrido mundo de la abogacía. 

Escultura dedicada en  el puerto de Vigo a Julio Verne

Verne tuvo que distanciarse de la vida más cómoda que su familia de juristas le procuraba para realizar su vocación literaria. Y debe ser que el hambre agudiza el ingenio porque, al retirarle su padre la "financiación" a sus actividades de escritor, surgieron las increíbles historias de este precursor de la literatura fantástica y de ciencia ficción. Aunque en su caso, casi podemos hablar de autor profético. Acertó con exactitud que aún sorprende en varios progresos que hoy día son tecnologías normalizadas, como los helicópteros, los submarinos, las naves espaciales o la ya imprescindible televisión...

sábado, 15 de julio de 2017

Cerrado por vacaciones; el origen de las vacaciones (pagadas o no)



No, no me lo diga. Usted también está de vacaciones o está pensando en tomarlas en breve. Bueno, es lo normal o el tener vacaciones se procura hacer algo normal en estas fechas. El verano es el periodo más indicado para unas jornadas vacacionales más largas. Sin embargo, eso de hacer vacaciones durante casi un mes es algo extraño en la historia del mundo. Las cosechas y el ganado no permiten tomarse vacaciones. La caza y la pesca dependen de unas temporadas precisas, el resto del tiempo no se está de vacaciones, se suele estar a la espera. Será con la industrialización y la preponderancia urbana que el trabajo por cuenta ajena se haga mayoritario, en empresas (fábricas) o entidades públicas al servicio de las ciudades (funcionarios). Ese trabajo regulado, por horas y semanas, necesitaba periodos de descanso. Veamos cómo se consiguieron.

Hablamos de las vacaciones "universales", para todos


Se debe aclarar que estamos contando el origen de las 'vacaciones universales' o la vacación (temporada sin obligaciones) que consiguió la clase social más numerosa, la trabajadora. No cuentan los largos periodos que se tomaban los patricios romanos en sus villas campestres vigilando la labranza del verano, dejando sus obligaciones en la urbe durante ese tiempo estival. Ni tampoco podemos contar como vacaciones, la moda que tuvieron los nobles del siglo XVIII de abandonar en verano las grandes ciudades y buscar la frescura de ríos y lagos en palacetes veraniegos. No, hablamos del 'derecho a vacaciones', un derecho que consiguió estar articulado en la Declaración Universal de Derechos Humanos. 

En concreto es el artículo 24 y dice así:“Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas”. (19-12-1948) 

martes, 4 de julio de 2017

Origen del Museo; breve historia de los museos

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia

El origen del museo como elemento cultural de masas solo tendría doscientos años. Sin embargo, la semilla de los museos se encuentra en remotas actividades del ser humano. Atesorar y coleccionar es algo tan viejo como la humanidad. Los tesoros de reyes y las colecciones de exvotos y reliquias religiosas son dos claros ejemplos de exponer y clamar por el reconocimiento individual o colectivo. Muchas catedrales se han levantado sobre las reliquias de un Santo. En España la maravilla de la catedral de Compostela es muestra de ello y todo un museo vivo del que gozar.

De la Antigüedad proviene etimológicamente el término "Museo", del griego 'mouseion' (casa de las musas) y del latín 'museum', que será palabra recuperada en el Renacimiento por su afán de mirarse en los clásicos. La Iglesia usaba el Arte para enseñar y adoctrinar, fue de las primeras instituciones en conservar y mostrar objetos con valor artístico y simbólico, como las mencionadas reliquias. Monarcas como los Reyes Católicos reúnen colecciones como símbolo de poder y con un sentido ya de preservar objetos con "identidad nacional".

Claro está que esos objetos de las colecciones reales podían ser vistos solo por unos privilegiados, los mismos monarcas o sus círculos más íntimos. No será hasta el Renacimiento que se ampliará el público de los "tesoros" y colecciones. Ahora la nueva clase social, la burguesía, quiere emular a reyes e Iglesia como propietaria de objetos de prestigio. El burgués mecenas de arte se convierte en el primer coleccionista privado. Los Medici, por ejemplo, sin ser conscientes tenían en su palacio de Via Larga un prototipo iniciático de museo, pues permitían las visitas a las colecciones de objetos de arte o de prestigio que custodiaban.

viernes, 2 de junio de 2017

Martes y 13 ¿Por qué el número 13 asusta a los supersticiosos?


Para los historiadores cien años es algo así como un suspiro en la cabina de un ascensor, un instante. Incluso mil años parecen pocos cuando nos adentramos en la Historia Antigua y estudiamos las civilizaciones primarias y milenarias. El caso es que un calendario de los antiguos mayas mal interpretado hizo correr regueros de tinta sobre el Fin del Mundo, una combinación numérica y una fecha puede ser una amenaza apocalíptica para la humanidad. Incluso hay números con una carga negativa por sí mismos, el 13 es un número para muchos gafado.

¿Por qué tiene tan mala prensa el 13?

Ya sabe, en martes y 13  ni se case ni se embarque. Iniciar cualquier asunto importante un día 13 está considerado de mal augurio. En la cultura latina es el martes, para los anglosajones el 13 da mala suerte o infunde temor si cae en viernes; es el Viernes 13. Esa etiqueta maléfica se resume en una extensa serie de películas de terror, demostrando que es el día que atemoriza a los ciudadanos de cultura anglosajona, tan temido como un martes y 13. Pero, ¿por qué el 13 daría mala suerte?

Porque eran 12 los Apóstoles y el 13º era el sobrante traidor (Judas) en la 'Última Cena'. En realidad el número 13 podría ser considerado Jesucristo, por lo que el 12 + 1 tendría que valorarse como positivo. Entre las culturas cristianas esta ha sido la explicación más extendida; aunque se dan precedentes en culturas anteriores (como los citados mayas, por ejemplo, que dan al 13 un carácter sagrado) donde la argumentación sería por cuestiones de encaje matemático del universo. En ese encaje el 13 solía ser el número impar que no lograba nunca casar en un grupo de 6 parejas, no podía emparejarse y se quedaba triste y solo: acabado, finiquitado. Es otra explicación, aunque estaría, en cierta forma, relacionada con el intruso “traidor” sobrante de la 'Última Cena'.

martes, 23 de mayo de 2017

Los Coptos, contados para niños; breve historia

Patriarca Copto de Egipto

Precisamente la palabra copto significa egipcio en griego antiguo. Así llamaban los griegos a los pobladores de ese país mítico y por eso permaneció como nombre para denominar a los cristianos que eran mayoría cuando llegó el Islam. Cristianos muy antiguos, egipcios que entre los siglos I y II d. C. comenzaron a profesar la fe cristiana en las tierras de los faraones. Es decir, Egipto fue el primer país cristiano del mundo.

Coptos, la tradición religiosa 


Según cuenta la tradición cristiana, fue el mismo evangelista San Marcos quien difundió el cristianismo por tierras de Egipto, siendo el primer patriarca de Alejandría. La fe cristiana tiene buena acogida, así lo demuestra un fragmento del evangelio según San Juan en lengua copta, que se remonta al siglo II, y varias copias del Nuevo Testamento en esa lengua que se han ido encontrando en yacimientos arqueológicos repartidos por todo el país.

Durante siglos, hasta que Roma hace oficial el cristianismo con el emperador Teodosio en el 380, el patriarcado de Alejandría es el centro espiritual cristiano con más prestigio. Se había fundado una escuela de catequesis que se la comparó con la Academia de Atenas, porque no solamente se estudiaba teología, también filosofía, ciencias y leyes.

El conflicto religioso que afectó a los coptos 


Cuando en el siglo VII llegan a Egipto los árabes con el Islam, “coptos” deja de ser el nombre de un pueblo y pasa a ser el apelativo de una minoría religiosa. Los primeros años los egipcios vieron en los musulmanes a unos “libertadores”, se veían libres de la dominación bizantina y los cristianos (futuros coptos) que eran mayoría se liberaban del dominio de la otra capital cristiana en el imperio de Oriente, Constantinopla.

Sin embargo, la radicalización de la interpretación de la “sharía” (ley islámica), con la prohibición de construir templos, de reparar los existentes, de celebrar ritos coptos incluso en los sacramentos como el matrimonio, hizo que ya en el siglo IX los cristianos dejasen de ser la mayoría religiosa en Egipto.