Baloncesto, la historia de un deporte nacido en la Universidad

James Naismith, imagen libre de Wikipedia

Naismith era profesor en la Universidad de YMCA de Springfield (Massachussets) y uno de los expertos en una disciplina un tanto nueva en los planes de estudios norteamericanos, maestro en Educación Física. El profesor necesitaba que sus alumnos pudieran seguir practicando deporte en invierno. Dos grandes cestos de melocotones y un balón le inspiraron una genial idea que aplicaría en el gimnasio cubierto de la universidad.

El juego de pelota azteca

 

Es habitual entre los aficionados a un deporte o entre los historiadores de curiosidades, buscar remotos orígenes de la disciplina deportiva. Pasa con el baloncesto, que tiene en aztecas y mayas a unos lejanos abuelos. Quizás la práctica más similar sea la azteca del juego tlachtli, que se jugaba en un patio con una forma de H que recuerda a las actuales canchas de baloncesto. En el centro de la H tumbada, en cada lado del travesaño se colgaba verticalmente un anillo de piedra o de madera, a diferencia de la posición horizontal del aro en el juego del baloncesto de hoy.



Los jugadores debían pasar una pelota de hule prensado por uno de los aros, solo podían usar codos, caderas y piernas. La dificultad era tan elevada que cuando un equipo anotaba un tanto, una canasta, podían hacer con el contrario lo que deseasen, desde quitarles la ropa, hasta convertirles en siervos por unos días. En realidad el juego encerraba, además de su lado lúdico, una compleja simbología relacionada con el cosmos y la vida sacra según el mundo azteca.

El nacimiento del baloncesto moderno

 

En los centros y universidades YMCA se estudiaba la carrera de Educación Física y se impartían cursos prácticos de atletismo, rugby, ciclismo y gimnasia. La YMCA es una institución de orígenes religiosos, la Asociación de Jóvenes cristianos, fundada en 1844 por Sir George Williams; un filántropo preocupado en la Revolución industrial por las duras condiciones laborales de los jóvenes londinenses que les llevaba a caer en la bebida. Pensaron en alejarles de estos peligros con la educación en valores cristianos y en la práctica de la vida sana, con la práctica habitual de deportes.

Con este espíritu se fueron creando escuelas, colegios y universidades, pasando la institución YMCA a los Estados Unidos a partir de 1850. En una de estas universidades, decíamos, estaba el profesor Naismith preocupado por los largos inviernos de Springfield. Pensó que para que sus alumnos siguieran practicando deporte debía inventar un juego que se pudiera realizar en un recinto pequeño. Dos grandes cestos de melocotones, cortados por su base, fueron colgados a 3, 05 metros del suelo del gimnasio, uno a cada extremo. Luego hizo dos equipos con sus alumnos y les dio un balón.

Las primeras reglas

 

No se vayan a pensar que el profesor Naismith iba, sin más, a dejar a sus estudiantes en el gimnasio con dos cestos colgados y una pelota. Quería que el deporte que se estaba inventando les fuera muy atrayente, divertido, rápido y limpio. Después de estudiar a los otros deportes que ya se practicaban como el rugby, el béisbol o el fútbol, ideó las primeras 13 reglas de juego del deporte que se conoce como Baloncesto. Un término compuesto por las dos palabras inglesas que más significaban el nuevo juego: basket (canasta ó cesto) y ball (balón).

Las nuevas reglas pretendían hacer menos físico (en comparación con el rugby, lo más practicado) a un deporte que debía jugarse bajo techo y en un espacio pequeño. Sin embargo, estas primeras normas le dotaron ya de sus principales características. Se pretendía alcanzar la “meta” (cesto) constantemente, habiendo anotaciones rápidas, que pusieran mucha emoción al resultado del juego. Agilidad y velocidad, pues el balón debía pasarse de forma constante, no se podía correr con él en la mano. Hay balance de juego, un equipo ataca y otro defiende en cortos periodos de tiempo.

Pau Gasol con su anillo de campeón NBA

NBA, ACB, final olímpica de Baloncesto USA-España

 

Con esas reglas iniciales que en esencia no han cambiado mucho desde entonces, el baloncesto se expandió con gran éxito por todo EEUU y Canadá (recordar que Naismith era originario de Canadá) durante el inicio del siglo XX. En la II Guerra Mundial los soldados norteamericanos popularizaron este juego que practicaban mucho en sus permisos entre los europeos.

Hoy día, ligas profesionales como la NBA de Estados Unidos, o la europea ACB, la liga española, hablan de la enorme aceptación entre el público que este deporte de origen universitario ha tenido. Es junto al fútbol (Soocer) uno de los deportes más practicados en el mundo y más espectacular a la hora de ser retransmitido por televisión. Un ejemplo fue la emisión de la final de baloncesto de los Juegos olímpicos de Londres 2012, entre España y USA. Es un deporte que hace gran afición, no en vano los aficionados se llaman a sí mismos: amantes del baloncesto”.

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