El origen "real" de la tapa y el tapear

Tapas o pintxos de alta cocina

Es probable que desde tiempos remotos al visitante de una taberna se le pusiera algo de comer con la bebida que tomaba. Esa bebida solía ser el vino en el mundo romano y está documentado que las postas y posadas servían a los viajeros que transitaban por las numerosas calzadas romanas un breve avituallamiento, un reponer fuerzas para continuar el viaje. Es lógico que junto a la bebida se les ofreciese un alimento rápido de consumir, esos embutidos y quesos serían las "primeras tapas".

Aunque lo que este artículo les quiere contar es el origen de la saludable costumbre española de tapear. Ejercicio que consiste en beber acompañando el vino o la cerveza con variadas tapas, comida fría o caliente que se sirve en pequeña cantidad. La gracia estaba en que solía ser un "regalo" del tabernero, una dispensa que hacía para incentivar a un mayor consumo de bebidas. En su origen no tuvo esa idea de regalo y hoy día en muchos lugares de España la cobran aparte, como otra consumición más. No obstante, se pagan con gusto esas tapas porque los restaurantes y bares se esfuerzan por la excelencia gastronómica, para atraer clientes, no son un mero trozo de pan con una fina loncha de jamón encima. 

Día Mundial del W.C. y la evolución histórica del retrete

Uno de los mejores inventos del hombre

Hoy, 19 de noviembre, es el Día Mundial del Retrete o del inodoro. En inglés tiene un aséptico nombre, reducido a unas siglas: W.C. (Water Closet). La traducción más correcta sería cuarto de baño o de aguas. El uso de retrete e inodoro se refiere en concreto al asiento de partes nobles para hacer aguas menores o mayores. Algunos medios de comunicación recogían la noticia aprovechando para hacer la protesta humanitaria: más de mil millones de personas en el mundo no tienen un váter para hacer sus necesidades.

El clavel, la flor persa. Regalo del emperador Carlos a su amada Isabel de Portugal



Una joven Concha Piquer con un clavel en su pelo
¿Sabía que no hace mucho se podía hacer feliz a una reina con sólo regalarle un clavel? Así fue en 1526 cuando el emperador Carlos I de España y V de Alemania se lo trajo desde Persia a su amada emperatriz, Isabel de Portugal. El regalo fue fruto de la diplomacia imperial. Era costumbre intercambiar presentes valiosos entre los diplomáticos que representaban a sus señores. El emperador de la cristiandad deseaba tener buenos contactos con el sha persa, era una manera de contrarrestar el poder del único emperador que era rival para Carlos, el sultán turco. La fama del clavel era grande en Oriente, pero era una flor desconocida y no cultivada en Europa. El emperador Carlos V tuvo la feliz idea de regalar flores a su reciente esposa, se habían casado en marzo de 1526 en Sevilla y pasaban la luna de miel en Granada, en el palacio más bello del mundo, la Alhambra