viernes, 22 de abril de 2016

Día del libro, 23 de abril, su origen

 
Libros y más libros en el Día del Libro. 23 de abril

En los “alocados” años 20 del pasado siglo, el periodo de entreguerras, la cultura necesita sentirse viva, tras una guerra espantosa que acababa de asolar Europa y afectado a todo el mundo, la I Guerra Mundial. Sentirse que renacían a la vida como los millones de ciudadanos del viejo continente. España no intervino directamente en la guerra, pero se vio envuelta en ese espíritu de “renacimiento” cultural. La idea del Día Internacional del Libro nace en España y se celebra el 23 de abril no por ser, contrariamente a lo que se piensa, el día que murieron Cervantes y Shakespeare.

El escritor y editor Vicente Clavel


En 2012 se conmemoró el 45º aniversario de la muerte en Barcelona de Vicente Clavel Andrés, en 1967. Se había trasladado a la ciudad Condal en 1920 y desde 1922 era vocal de la Cámara Oficial del Libro de Barcelona, entidad que promocionaba la industria editorial y fundada por el colega editor Gustavo Gili.
Pintura retrato de V. Clavel

En las actas de reuniones de esta cámara de comercio editorial, del año 1923, encontramos la referencia a la propuesta de Vicente Clavel para honrar y difundir al libro:

"Día del Libro Español. Otra iniciativa de nuestro, celoso compañero don Vicente Clavel: dedicar un día de cada año a celebrar la Fiesta del Libro Español. Este modélico proyecto pasó a estudio de la correspondiente ponencia y está pendiente de decisión."


 

La fecha de nacimiento de Miguel de Cervantes, en octubre

 

En principio el escritor valenciano, Vicente Clavel, quiso honrar a tan maravilloso invento que tanto hacía para la cultura de los hombres y mujeres, en la fecha del nacimiento de su más admirado escritor, el ingenioso Miguel de Cervantes y Saavedra. Por esos tiempos se había fijado, según los estudiosos del escritor nacido en Alcalá de Henares (Madrid), la fecha del nacimiento de Cervantes el 7 de octubre de 1547.


La conclusión de esa fecha se hacía deduciendo lo siguiente: al contarse solamente con la partida de bautizo de una parroquia alcalaína, del 9 de octubre, el nacimiento no podía haber sido muchos días antes, ya que era costumbre en Castilla bautizar pronto a los recién nacidos, no fuesen a morir en pecado. La mortalidad infantil, obviamente, no era la de estos tiempos.

El editor Clavel insistió en su propuesta, pero esta vez la llevó a la “Corte”. Moviendo sus contactos en Madrid, el día 6 de febrero de 1926, el rey Alfonso XIII firmaba el Real Decreto por el que se instituye, oficialmente, la "Fiesta del Día-Libro Español." Desde octubre de ese año se celebraría esta fiesta de promoción del libro y la lectura entre los españoles.

Día Internacional del Libro, gracias a Cataluña

La iniciativa fue del gusto de libreros, de la aprobación y apoyo del gremio de editores, sobre todo de la incipiente industria editorial de Barcelona, y muy bien acogida por todo el público. Incluso en el decreto real que “instauraba el Día del Libro” se obligaba a la lectura de fragmentos de libros de escritores patrios o de la lengua española allende los mares. Lectura obligatoria en escuelas y otros centros de enseñanza, como las “abarrotadas” academias militares de la época.


De ese decreto perduran curiosidades como que ya se instauró el 10% de descuento sobre el precio de venta, ventaja para el lector que se sigue manteniendo hasta nuestros días. Pero la “festividad” por el amor al libro y la lectura iba a tener cambios. Su propulsor, Vicente Clavel, tenía tendencias republicanas no bien vistas en Madrid y además el rey Alfonso XIII y el dictador Primo de Rivera no estaban por la labor de difundir la cultura, aunque entendían que era una medida “popular” que agradaría a los ciudadanos. La iniciativa peligraba también porque se limitó a la lengua castellana, olvidándose de las otras lenguas peninsulares.

En 1930, el 23 de abril, día de San Jorge (Diada de Sant Jordi) es el primero que se celebra ya sin el título de “libro español”. El sentido común del gremio de editores catalán había convencido al resto del país que era mucho mejor celebrar la fiesta del libro en fecha más benigna en el clima. Incluso se evitaba coincidir con la campaña del libro de texto, pues octubre suponía comenzar el curso escolar, que entorpecía las ventas de los libros de ficción. 

Se escogió el 23 de abril porque se había documentado que era la fecha de la muerte de Cervantes (ahora se sabe con certeza que fue el día 22 y enterrado el 23) y por ser Sant Jordi, una festividad que invitaba a “actos en la calle”. Desde 1996, a instancias de la Unión Internacional de Editores, la UNESCO declaró el 23 de abril “Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor".

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