Origen del desfile militar, una historia de los desfiles militares

Un desfile militar en México. Fuente imagen

En la historia del ser humano existe una constante que son las guerras. Los ejércitos que ganaban las batallas es probable que desfilasen, de manera desordenada, por las calles de sus ciudades, para ser vitoreados por sus conciudadanos. Podemos deducir que el desfile militar proviene de las marchas triunfales que hacían las legiones romanas, atravesando los arcos del triunfo efímeros o permanentes que se instalaban en las puertas de la ciudad. Sin embargo, el origen del desfile militar está en la misma idiosincrasia de la manera de combatir que tenían los infantes. Los soldados de a pie se colocaban en líneas sucesivas, abarcando el mayor espacio posible y, casi siempre, ganaba la batalla el ejército que tuviera más "piezas de peón". El éxito en la guerra era cuestión demográfica.

Así, varias falanges (filas) dispuestas unas detrás de otras formaban un conjunto de hombres que había que coordinar. Gestionar, organizar, los pasos, los movimientos de esas líneas de ataque derivó en los desfiles militares, donde los tambores y otros instrumentos acompañaban a los vítores y cantos de ánimos para guerrear. Este acompañamiento sonoro acabaría por conformar la banda musical de los ejércitos, que suele desfilar abriendo la parada militar. Sería durante la formación de los 'ejércitos nacionales', entre los siglos XVIII y XIX, que el desfile militar se incorporase como parte del adiestramiento de los soldados. La marcialidad y la disciplina se podían trasmitir de la mejor manera con la práctica diaria del desfile.

El neumático, historia del invento que revolucionó la industria del automóvil




Neumáticos en un automóvil antiguo. Fuente imagen

Resulta curioso que en el origen de este invento, la rueda neumática, estén casi todos los nombres de las marcas de neumáticos que su automóvil y el mío puedan tener ahora montados. Goodyear, Dunlop, Michelin... parecen competir por la autoría del invento o en su mejora constante. El neumático es el componente esencial del vehículo que está en contacto directo con el terreno. Su conservación y mantenimiento es primordial, por lo que existe una gran industria detrás de este gran invento, heredero del que se considera clave en la historia de la humanidad: la rueda.

Aunque el invento de la rueda es milenario, sólo a principios del siglo XIX se pensó en las propiedades del caucho como revestimiento para las ruedas. Se recubrieron con goma a las ruedas de madera, usadas en todo tipo de carruajes, pero ese material de caucho se desgastaba muy pronto. Fue Charles Goodyear, joven inventor de Connecticut (EEUU), el que patentó en 1839 el proceso de ‘vulcanización’ del caucho, que conseguía endurecer y a la vez moldear más la goma. Nacían los neumáticos sin aire, todo caucho, que resultaban muy incómodos al aumentar el traqueteo de los viajeros, por no amortiguar el desplazamiento.

Ese motivo, la dureza del contacto del neumático rígido, fue el que propició la cámara de aire para las ruedas neumáticas. Queriendo evitar el traqueteo de los baches que sufría la bicicleta de su hijo por las mal asfaltadas calles de Belfast (Irlanda del Norte), John Boyd Dunlop, ideó un sistema en el que se basaron los neumáticos de aire que conocemos hoy día. Unos tubos de goma hinchados con una bomba de aire y envueltos en lonas, pegados a la cubierta de la rueda, consiguieron amortiguar los paseos de su hijo. Dunlop patentó el neumático de aire en 1888, después de una batalla legal con un compatriota británico, Robert W. Thomson, que defendía su patente de rueda neumática (con aire) de 1845.

Chotis, un baile de salón bohemio que en Madrid, fiestas de San Isidro, se convirtió en castizo baile

Un chotis en los jardines del Palacio Real de Madrid

Los bailes de salón causaban furor en el siglo XIX. El baile en sociedad era la forma de ocio y diversión preferida. De los grandes palacios de nobles y reyes, el baile fue pasando a las clases sociales que comenzaban a tomar posiciones en la escala social, donde la influencia y el poder se podía ganar no sólo por el linaje familiar, sino también por la buena marcha de los negocios. La burguesía organizaba ya en sus palacetes más bailes que la nobleza. Desde la burguesía fue más fácil que estos bailes llegasen hasta las clases populares, que los adaptaron a sus gustos. Eso ocurrió con el chotis en Madrid, aunque también existe el chotis argentino, paraguayo y uruguayo; incluso el chotís mexicano y el Xote (chotis) brasileño

El Imperio austro húngaro marcaba las modas sociales a mediados del siglo XIX. Los grandes bailes de salón introducían variantes de danzas tradicionales y cortesanas. La palabra chotis proviene del termino alemán Schottisch (escocés), lo que hace pensar en un posible origen escocés dentro de las danzas campesinas de esa zona de las islas británicas. Aunque parece que ese remoto lazo fue sólo influencia sobre danzas francesas de salón, que pasaron después a Alemania y el origen más cercano sería una danza social centroeuropea, comenzada a bailar en Bohemia y que pronto se extiende por toda Alemania, el resto del imperio y de Europa. Al continente americano llegará, surgiendo sus diferentes versiones, gracias a los emigrantes alemanes y polacos que emigraron a América durante todo el siglo XIX y principios del XX.

El origen del teléfono, breve historia del invento de la telefonía

Primeros modelos de teléfono para uso universal

"¿Diga? ¿Aló? ¿Sí? ¿Dígame? Al aparato. Ha llamado al contestador del número..." Existen multitud de fórmulas, en todos los idiomas, para establecer una conversación telefónica. El viejo y grande aparato de telefonía ahora es un pequeño artilugio con varias maneras de comunicarse, los smarthphones y móviles, que muchas veces no es a través de una línea de telefonía por impulsos eléctricos. La transmisión por postes y cableado telegráfico o telefónico es una excepción que se mantiene aún en muchos países por cuestiones prácticas, no se habría retirado todo ese cableado por dejarlo como red "auxiliar" en el hipotético caso de perder las conexiones vía satélite o las radiofrecuencias de las antenas de telefonía móvil.

Porque este texto le contará la historia del teléfono, un invento que ahora se confunde con los móviles y la tecnología de Internet, olvidándose lo importante que fue para la vida de las personas y el desarrollo de las sociedades. Eran las últimas décadas del siglo XIX, una centuria caracterizada por el avance industrial y tecnológico, provocándose una "guerra de patentes" entre los hombres de ciencia, los inventores, que deseaban aprovechar su ingenio para "enriquecerse", para formar parte de ese capitalismo productivo que se propagaba por todo el mundo desarrollado.