miércoles, 21 de septiembre de 2016

Los Etruscos, la primera civilización urbana de Europa Occidental


Sarcófago de los esposos, finales del s. VI a.C.

Antes del esplendor de Roma hubo una cultura urbana en la Italia central que puso las bases de la vida organizada en ciudades. Se trata de los Etruscos. Su importancia y la complejidad de conocer a fondo esta cultura han creado una disciplina específica para su estudio: la Etruscología. Según los máximos expertos en la materia, como M. Pallottino o J.P. Thuillier, las claves del “enigma etrusco” están en su lengua y en sus orígenes. Sobre este último elemento, conocer sus orígenes, se han dado teorías de todo tipo, hasta las que rozan la seudo ciencia que la convertirían en una civilización de origen extraterrestre. Sin comentarios.

Las teoría clásicas defendían con más consenso el origen oriental de este pueblo (A. Piganiol). También se propuso con aceptación académica la teoría del origen norteño, de pueblos del norte (los itálicos, por ejemplo) de Italia que saldrían de los Alpes réticos al final del II milenio, para llegar a regiones centrales de la península itálica. Sin embargo, hoy día se propone la posible formación autóctona, desplazando a las teorías de orígenes migratorios y considerando con mayor acuerdo que los Etruscos fueron fruto de una “formación histórica” (M. Pallottino). Un proceso largo histórico, desde la Edad del Bronce hasta el siglo I a. de C. sería el verdadero “origen etrusco”; donde no se descartan las aportaciones orientales por los contactos tempranos con el Egeo, los fenicios y sin olvidar la aportación de la influencia centroeuropea.


Área geográfica de la cultura etrusca (del s. IX al s. I a.C.)


Un vasto territorio en la zona central de Italia comprendió el desarrollo de la cultura etrusca, que abarcaría el alto Lacio, la Toscana y parte de Umbría, así como influencias en Campania y la Emilia Romaña. También se consideran más que relaciones de influencia las que tuvieron en las áreas próximas de Sicilia y Cerdeña. Los Etruscos tuvieron la primera organización en comunidades semi-urbanas y agrícolas en la península itálica desde el siglo IX a.C. y por tanto, en Europa Occidental. Aunque la influencia griega, la otra cultura urbana pionera en Europa, parece más tardía, en el llamado periodo orientalizante de los Etruscos (desde el s. VIII al s. VI a. C.), puede considerarse que importaron la organización en ciudades con una aristocracia urbana dominante, como ocurría ya en Creta.



A pesar de recibir mucha “contaminación” romana sobre esta cultura, pues la misma Roma se vanagloriaba de haber heredado lo mejor de los Etruscos, y de no contar con restos arqueológicos arquitectónicos reseñables, se ha llegado a determinar que los pueblos de Etruria no hacían rituales de urbanización, como hacía Roma en la fundación de sus ciudades. Las urbes etruscas eran fruto de la espontaneidad, aprovechando asentamientos antiguos habitados desde la Edad del Hierro. Preferían edificar junto a ríos próximos a desembocar al mar o en puertos naturales bien protegidos de ataques piratas o incursiones “extranjeras”.

El misterio de la lengua etrusca


Como decíamos, una de las claves del enigma etrusco es su lengua. Idioma aún no descifrado del todo y con una investigación complicada, al tratarse de una lengua no indoeuropea y estar más relacionada con el lemnio, un “idioma pre-griego” que se habló en la isla de Lemnos, del Egeo oriental. Por eso son importantes hallazgos como el reciente de una estela de piedra con la inscripción más larga en lengua estrusca que se ha encontrado hasta ahora. Lo interesante para la Etruscología de esta gran piedra es que se trata de una inscripción votiva, dentro del contexto de un templo, que aporta más palabras y conceptos a descifrar, cuando antes sólo se contaba con escritos de estelas funerarias.

El hallazgo es importante, pero todos los especialistas en esta cultura misteriosa saben que los enigmas y las cuestiones seguirán siendo más que las certezas. Como esa sonrisa de los etruscos difuntos, lanzada desde sus sarcófagos.


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